El Objetivo: Salvar vidas (y no morir de aburrimiento)
Mirad, la filosofía es simple: El conocimiento no sirve de nada si se queda en un PDF que nadie lee. En urgencias aprendes rápido que la muerte tiene un ping muy bajo; no tiene lag. Cuando alguien colapsa, no tienes tiempo de buscar en Google "cómo hacer la RCP sin romper costillas" (spoiler: a veces las rompes, y no pasa nada).
El objetivo de este recurso es divulgar. Poner el conocimiento de soporte vital básico al alcance de cualquiera, desde un foundling hasta un maestro del gremio. Pero hacerlo con estilo. Porque si vamos a enseñar a salvar vidas, hagámoslo con la épica que merece.
"Salvar una vida es un acto de rebeldía contra la entropía del universo. Es hackear a la muerte."
Estética Mandaloriana: Fan Art con Propósito
Os habréis dado cuenta de que las imágenes no son las típicas fotos de stock de gente sonriendo mientras se ahoga. Se ha usado Fan Art al estilo Mandaloriano.
Quiero dejar esto claro para los puristas del copyright y los droides de protocolo burocráticos:
Sin ánimo de lucro: Aquí no vendemos Beskar. No cobramos créditos imperiales.
Fin educativo: El único beneficio que buscamos es que, cuando veáis a alguien caer redondo al suelo, vuestro cerebro asocie la imagen de un casco mandaloriano con la posición lateral de seguridad.
Máxima difusión: Queremos que esto llegue a todos los rincones de la galaxia (o al menos a vuestros móviles).
Es un tributo visual. Porque seamos honestos, todo se aprende mejor si te imaginas que llevas una armadura brillante y no un pijama de guardia de hace tres días.
El Origen: Enferlorian, The Mandanurse
Este proyecto tiene alma. Es un homenaje a mis orígenes, a cuando empecé a patrullar las redes bajo el nombre de Enferlorian, the Mandanurse.

Sí, ahora Sanidad EdTech ha evolucionado. Tenemos algoritmos, tenemos Inteligencia Artificial y tenemos una estructura más compleja. Pero que nadie se equivoque:
El código fuente se actualiza, pero el kernel es el mismo.
Una nunca deja el Credo.
Este eXeLearning es mi forma de deciros que la tecnología cambia, los protocolos se actualizan cada cinco años (para nuestra desgracia), pero la voluntad de ayudar al que ha caído es inmutable.